jueves 12 de noviembre de 2009

Carterito, carterito.

Hoy es día del cartero según recuerdo. Me gustaría poder felicitar a los carteros del mundo de no ser porque su oficio es empleado para las puras malas nuevas, y ello no merece una felicitación.

Cartas de amor o de amistad, invitaciones a una fiesta, mensajes de admiración anónima, postales navideñas, notificaciones de amables eventos como la llegada de un nuevo heredero a la familia, fotografías de las últimas vacaciones y más, no son misivas que requieran el servicio de un cartero. Los correos electrónicos y los mensajes de celular se han encargado de simplificar el proceso a través de un par de clics de manera que el destinatario recibe su mensaje en menos de dos segundos, por lo que mirar por la cornisa de una ventana en espera del cartero y sus buenas noticias por escrito ya no es una escena común de esta civilización.

Los carteros ahora son empleados para transmitir las pestes de la humanidad. Y es que díganme si los cobros no lo son. Las transportan en sus modestas bicicletas hasta la puerta de nuestro hogar, para después hacer uso de su muy particular silbato y finalmente entregarlas al destinatario que se convertirá entonces, en el infeliz propietario de un nuevo cobro.
Los sobres que entregan los carteros de ahora no son abiertos con inquietud, no merecen un suspiro de alivio, no son recibidos con una sonrisa, no responden a una enamoradiza expectativa y tampoco dan motivos a nadie para pensar que el mundo es menos malo de lo que parece.

A los carteros nadie los espera con ansia como a los bomberos, los policías, las visitas desaparecidas y los mariachis que llevan serenata, que son quienes al final se llevan el reconocimiento social, a pesar de que ningún perro los muerde y no pasan la vida bajo el sol peregrinando de casa en casa.
Los carteros tienen una labor terrible, terriblísima de la cual deberían ser liberados ya, pues además, debe generarles un karma exorbitante. Y cómo no, eso de repartir la desgracia en todo el mundo no puede ser de otra manera.
Por eso, digo yo que no hay héroe qué festejar el día de hoy.

25 enfermos comentando:

C. Miranda dijo...

Pensaba que el cartero era el esposo de la cartera. Al parecer estaba equivocado.

Ya, en serio, a mi aun me gusta recibir cartas por el ahora llmado "correo convencional" o servicio postal, me encanta tanto o mas que enviar cartas y es que recibir un pedazo de papel con letras (de puño y letra) de un ser querido o la persona amada siempre sera "mâs bonito".
Es cierto que por lo general nos entregan esos malditos sobres con informacion AUN MAS MALDITA que refiere a deudas y requerimientos de pago, pero, ¿que le puede uno hacer?.

Feliz dia a todos los Jaimitos, digo, Carteros

Israel V.R. dijo...

Jeje, yo ocupo la correspondencia para cobrar a los deudores. Me encanta cartear.

Antas la utilizaba para mandar cuentos a concursos, pinche vida triste la mía

Darina Silverstone dijo...

El cartero de mi cuadra sabe a que me dedico, sabe a que horas estoy y siempre me pregunta por mi tía. Le di una propina hoy, porque su trabajo es pesado, como dices.

En la oficina postal de aquí cerca son muy amables, una vez se me olvidó el monedero en el mostrador y me lo devolvieron.

Yo uso mucho el correo del SEPOMEX, sobre todo para enviar paquetes a concursos de cuentos, pero hace un par de semanas envié una carta convencional, con saludos y buenos deseos al extranjero.

A mi me llegan postales de navidad, mis estados de cuenta y catálogos... así que si agradezco la visita del cartero. Pero entiendo tu punto, el correo ha cambiado mucho la forma de entender el servicio postal, al menos en las ciudades.

D.

Oyieth dijo...

Juro que nunca he visto un cartero. Alguna veces me pregunto si las cuentas del cable no llegan simplemente salidas del infierno, o algo así...
Supongo que hoy en día los carteros se han de alegrar de que ya no se ahorca a los portadores de malas noticias P:

Niña agridulce dijo...

Mala onda con los carteros =[

Pero sabes que ellos tambien llevan los paquetes de las cosas que te envian o compras por internet.
Asi que yo si los espero con ansias.

Saludos!

Jaime Rivera dijo...

El servicio de correos es tan malo en México, que dudo que alguien le tenga cariño a los carteros aparte de ti.

ge zeta dijo...

Mi querido Jaime Rivera, te equivocas. El servicio postal mexicano ha mejorado mucho en los últimos años.

Y bueno, yo sí. Yo todavía soy de esos que espera con ansias al cartero. Soy amante de la filatelia, colecciono postales y me escribo por correo tradicional con muchos amigos.

Muchos dicen que es una tontería, que es más fácil un mensaje, un mail, pero el placer de la espera es tan bueno que...

Haré post al respecto. Te amo, Mar.

Jaime Rivera dijo...

ge zeta: Qué bueno que ha mejorado.

Yo te puedo decir que en 2005, cuando la universidad donde estudio me envió unos papeles desde Florida, Estados Unidos hasta Xalapa, Veracruz, los papeles no llegaron en un par de meses. Era mi título de maestría.

Cuando lo reporté perdido después de tres meses, la universidad lo envió de nuevo y en menos de 7 días estaba el título en mi casa (en Tallahassee, Florida).

Así como eso, se han perdido libros, y otros varios paquetes que envío y que me envían.

¿Cuál no sería mi sorpresa que 6 meses después mi mamá me llama por teléfono para decirme que mi título acababa de llegar?

Yo sé que han pasado 4 años de eso, pero como así había sido toda la vida desde que recuerdo, no esperaba que en los últimos cuatro años hubiese cambiado ni tantito.

Kentucky Freud Chicken dijo...

Yo hice la misma reflexión que tú el otro día: los carteros 'ora nomás traen malas noticias.

Qué triste para un oficio que ha merecido películas y canciones tan lindas.

Hey! Wait a little Mister Postman!

Kyuuketsuki dijo...

Por eso, los recibos deben llegar por medio de los internets. Y así solo quedarán quienes realmente le tengan amor al oficio. Para las pocas cartas de verdad que tengan en el mundo. Así si recibiremos a un personaje auténticamente heroico.

jess dijo...

Pues... snif... a mí todavía me llegan cartas de mis amigos de preparatoria... y yo sigo utilizando el servicio para mandarles sus postales de Navidad... :S

Pero sí, en efecto, mes tras mes llegan como cinco sobres diferentes a mi domicilio, únicamente para darme la feliz noticia de a dónde van a ir a parar mis horas laborales... jaja!

¡Saludos Vecina!

médico del alma dijo...

para los anacrónicos conservadores románticos como yo los carteros aun provocan suspiros jaja.

y para enmendar su mala reputación esta la película El Cartero; buenísima...

Saludos!

t invito a mi bló

Elvis Carrot. dijo...

A mí como a mi pá Gezeta, me encanta esperar al cartero, la emoción de una carta es mucho más que al recibir un e-mail.
A mí me gusta el cartero, incluso me gustaría recibir un telegrama cantadito y toda la cosa. Snif.

Feliz día para el cartero. :)

Paula Shultz dijo...

Si no quieren recibir malas noticias, para qué se endeudan?

Yo nomás me pregunto.

Saludos.

fher dijo...

Justamente después de muchísimos años, el miércoles recibí una carta de las buenas, de las que traen alegría desde lejos. Tal vez ahora sean los carteros quienes esperen con ansias entregar esas cartas y ver (de vez en cuando) alguna sonrisa como la mía, o mejor.

Besos

Sese dijo...

Antes abríamos el buzón con la esperanza de recibir una carta de alguien que no veías hace tiempo. Ahora lo abres con el temor de un nuevo cobro, o de una multa que te pusieron. La inquietud ha sustituido la esperanza a la hora de abrir el buzón.

Saludos

Jimena con J dijo...

Pobres carteros, no tienen la culpa de portar tan malas noticias.

Smile_XXI dijo...

.... además que siempre pierden las cosas importantes.
Nunca uso correos de México, pero hace un par de meses tuve que hacerlo como 3 veces. Y las 3 veces perdieron mis entregas.


... Y entre esas 3 cosas, 2 eran antigüedades. Vaya, yo no elegí el medio de envío. Pensé que no sería tan mal, pero me equivoqué. En fin.




¡Estoy de vuelta!

Superhero !! dijo...

Vaya sorpresa!!
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Yo no me acordaba, mmmh... yo no sabia del dia del cartero.
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Mi señor abuelo empezó siendo cartero y termino trabajando en un tren del correo y luego en oficinas del servicio postal en aquellos tiempos en que el correo era tomado con la máxima importancia.
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Y hablando de correo...
La mas extraña de mis locas ideas fue incursionar en la filiatelia cuando tenia unos 13 o 14 años. Me dedique a aumentar mi coleccion durante unos 5 años y luego lo dejé en el olvido. Aun conservo mis estampillas con la esperanza que algun dia se cotizen en hartos millones de centavos. jo jo jo
.
como siempre, este bló me ha resultado muy ilustrativo otra vez.

N. dijo...

Hace años que no recibo por correo convencional más que recibos, promociones y cosas que no me interesan.

Ahora hasta dar una carta mano a mano es raro.

Bua, extraño las cartas.

Tumeromole dijo...

Llegué tarde, pero levantaré mi (inexistente) copa y brindaré en honor a Gmail: El mejor cartero existente.

Este post está lleno de razón (como siempre).

Saludos.

La Diabla dijo...

ay que mala onda!

pues luego traen cosas chidas... como la nueva tarjeta de credito, el estado de las inversiones mediocres que te ofrece el banco... mmm bueno nadamas.

deberias suscribirte a alguna revista para apreciar un poquito a los carteros.

me encantan tus zapatos de teibolera, yo tengo una botas de vil teiboleta, luego las muestro jaja

Zu dijo...

Que bien que te acordaste de los pobres carteros, yo ni me entere de que era su dia, al mio ni lo conozco, lo ultimo que recibi por correo fuera de cobros, fue un calendario padrisisimo que Yol mando a sus lectores y la verdad si se siente padre, eso de recibir el paquete y conocer la letra del destinatario, es emocionante.

Dacrux dijo...

los carteros son como un scanner asi bonito y con led que capturan imagenes.


si ya se esa analogia carece por completo de sentido hahahaha pero que decir si ya llegue muy tarde hahahahaha

31/2 dijo...

bueno discrepo de una y solo de una parte: la primera vez que llego un recibo a mi nuevo hogar con mi nombre escrito...sonrei